martes, 17 de noviembre de 2009

Václav Havel y el Terciopelo

Hace unos días y 20 años, en Praga, hoy República Checa, en 1989 aún Checoslovaquia; las ideas de Havel se vieron representada en el movimiento ciudadano que derivó en el derrocamiento pacífico del partido comunista de aquel país, unos 4 años antes de que se dividiera formándose la República Checa y la República Eslovaca.

El movimiento de terciopelo, fue un movimiento pacifista gracias al apoyo de los intelectuales y del abandono de los aires bélicos, ya sea por que el amigo soviético del partido comunista checoeslovaco no intervino, o por la materialización de las ideas de Bernstein y la social democracia. Este movimiento es un parte aguas en el desarrollo del derecho a la protesta social y un ejemplo de lo que los medios de participación ciudadana pueden lograr: El derrocamiento del mal gobierno por medios democráticos y pacíficos, aceptando la idea de que los gobiernos existen mientras sea necesario que existan los Estados, mientras que la vida en convivencia no esté sometida únicamente a la tolerancia inherente a la situación humana y sea necesario un gran aparato que intente mediar los conflictos sociales; y que existe por y para el colectivo social, y por lo tanto, son los individuos que habitan en un país quienes deciden el gobierno que han de tener, y por lo tanto por medios de esta naturaleza pueden generarse los cambios.

El sentimiento, que comenzaba a ser generalizado, disidente del gobierno impuesto por la oleada comunista (no es que esté de acuerdo con lo que Kennedy Tool describe satíricamente en "La Conjura de los Necios", sobre la estigmatización de los comunistas; simplemente creo que no importa que tan deseables sean los fines de un gobierno en relación a los parámetros de igualdad económica entre los individuos que forman parte del colectivo social, si estos son gobiernos impuestos y que tienden al autoritarismo), se vio reflejado en el movimiento estudiantil contra dicho gobierno, el cual fue intervenido por la policía, lesionando y coartando la libertad de cientos de jóvenes (según el Instituto para el Estudio de Regímenes Totalitarios fueron 600 los heridos graves) después de que el movimiento de la Primavera de Praga publicara la Carta 77. Este hecho, lamentable como cualquiera que dé origen a la realización autoritaria del abuso del poder, derivo en que muchos intelectuales se cohesionaran en grupos de la sociedad civil, contra la violencia, y de esta manera pudieran exigir la disolución del mal gobierno, y comenzarán a transitar sobre parámetros democráticos, y sobre todo atendiendo a un modelo político y económico, y político-económico, distinto: La Tercera Vía, el cual supone, por su forma democrática y su contenido social, la mayor oposición, sin que esta sea eliminatoria de sus bases (libre mercado), del capitalismo y sobre todo del imperialismo. Gracias a que Havel y Dubcek habrían leído las ideas de Bernestein, y a Gorbachov quien con aires liberalistas instauró la Perestroika, podemos hablar de la socialdemocracia, no como una gran teoría, sino como una realidad actual que ha logrado expandirse no sólo en Europa, sino también en América Latina.

Hoy podemos celebrar que el pacifismo es el medio por el cual, dos países que unidos por su deseo de autonomía lograron la debacle de un gobierno injusto, autoritario y alejado de cualquier demanda social. Y celebramos el triunfo de la participación ciudadana; tal vez muy a la forma de los ochentas, considerando que hoy tenemos acceso a los grandes medios de comunicación y redes sociales, las cuales si pueden servir para otra cosa diferente a mostrar que tan populares somos o no.

Sin embargo, hoy, después de 20 años, en México seguimos sufriendo el gobierno de los peores, y seguimos estando atados a políticas públicas autoritarias, alejándonos cada vez más de Bernstein, de Havel y del Terciopelo, para acercarnos cada vez más a lo que la arquidiócesis dicta, a las políticas autoritarias de un gobierno alineado a la derecha, y pero aún acercándonos a las AK47 y a los grupos sociales que pugnan por endurecimiento del sistema penal y por la pena de muerte. Hoy en México los necios se conjuran contra estos ejemplos de democracia, hoy el partido que podría haber sido considerado como lo más cercano al partido de Havel, desapareció, y ese mismo partido, antes había obligado a desaparecer a "Alternativa". Hoy la ausencia de medios de participación ciudadana + la presencia de brotes de violencia derivados de la pobreza y delincuencia + políticas públicas carentes de contenidos de derechos humanos = país belicista y nos acerca más a las revoluciones armadas, dejándonos sin espera todos aquellos que confíanos en la democracia, y creemos en la posibilidad de que México logre tener un gobierno socialdemócrata, que tenga como guía a los derechos y el pacifismo, y no un país dirigido por guerras disfrazadas y por un colectivo social dispuesto a romperse la madre (literal) en guerra declarada.

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