A casi un mes de las elecciones escribo sobre lo que leí la semana siguiente al domingo 5 de julio. El PSD perdió el registro y Jorge Díaz Cuervo (ex presidente nacional del difunto) escribió el viernes en el Universal... expuso razones, creencias y sentires a cerca de lo sucedido, hizo referencia a algunos otros partidos que en su momento también desaparecieron; pero la nota terminó sin mayores reflexiones sobre el futuro de la izquierda progresista, que aunque precariamente, dicho Partido decía ser promotor...
El PSD desapareció y aún no hay palabras de aliento para los que seguimos preocupados por la ausencia de una agenda legislativa que busque: ocuparse de la situación de los Derechos Humanos, aumentar el espectro de garantías a los Derechos Fundamentales, fortalecer al Congreso para guiar la construcción de políticas públicas tendientes a la inclusión de minorías y protección a grupos vulnerables, que proponga reformas tendientes al control constitucional de poderes salvajes (poderes privados que influyen de manera directa en la toma de decisiones públicas, pero que no encuentran ningún límite legal para su participación); pero sobre todo que participe en debate político, a fin de incluir en la discusión a la postura de aquellos que pretenden dar un giro de piedra a la postura que los grupos más conservadores han mantenido y que impiden lograr igualdad absoluta en el disfrute de los derechos ¿Qué pasará con esas aspiraciones?
Todos los partidos -desde candidatos hasta simpatizantes-se autonombraron social demócratas en diversos foros, todavía el domingo 5 de julio representantes de los partidos decían lamentar la pérdida del PSD, utilizando un discurso que sin razones los impusiera como los más progresistas (al menos de nombre). Todos se colocaron del lado del acuerdo y la concordia, del debate como medio para encontrar puntos comunes a todas las posturas de la geografía política, y por lo menos en este discurso se vislumbraría a la justicia social como timón de la decisión legislativa... Sin embargo, tendremos que esperar el inicio de la nueva Legislatura para saber si en realidad el PRI "progresista", que ha ganado de manera arrasadora, considerará algunas de las preocupaciones mencionadas al principio; el PRD lo enlisto como puntos de acción a los que dará contenidos, sin embargo no hay propuestas claras de ninguno de estos dos Partidos...
Perseguir el consenso y la discusión para encontrar elementos de concordia, de tal manera que se logre incluir a los miembros de la pluralidad social, supondría entonces que el verbo democrático "representar" no sólo sea actuar en nombre y cuenta de... sino también el reflejo de los intereses y necesidades políticas de todos los ciudadanos... al crear este consenso de intereses y preocupaciones políticas, debemos preguntarnos si la "representación" tiene el alcance suficiente para suponer que la tarea legislativa (reformar, crear, pero sobre todo derogar) tiene la capacidad de ser lo eteramente incluyente, como para hacer de ella el reflejo fidedigno del derecho, y que por lo tanto las leyes se conviertan en exacto reflejo del centro social y de la costumbre... habría que pensarlo mejor ¿no creen?
No considero en ningún momento que el PSD fuese la materialización de opción idealizada, al contrario, creo que dista mucho de este sueño en el que aún creemos muchas personas, no sólo como idealismos, sino como realidades tangibles... la aspiración de que exista un partido que busque agotar la agenda pendiente en temas de igualdad, reformar la situación social, que reduzca la pobreza, que tenga como principal eje rector los Derechos Humanos. Si puedo dejar de ser objetivo (como si lo hubiera sido anteriormente ¿verdad?) veía mayores posibilidades en Alternativa Social demócrata para lograr que la social democracia tuviera un lugar en la discusión y pudiera entrar al debate. Sin embargo, después de un mes de ejercer el sufragio, ya casi está olvidado, el PSD ha perdido el registro, nos hemos quedado sin representación en el congreso los que escogimos, al menos para alguno de los tres cargos que sometían a votación, a este partido.
Por eso el título del post, ¿debemos darles el beneficio de la duda a quienes ya lo han intentado y han fallado, creyendo ciegamente en la retórica que posiciona a estas fuerzas políticas como progresistas -lo que mencionaba arriba- y haciendo caso omiso de la memoria histórica? o ¿deben estas fuerzas reconocernos el beneficio de dudar de ellas?; de dudar que éstas realmente asuman la postura que han dicho asumirían si ganasen, y de que planteen ante el Congreso reformas legislativas tendientes a colmar las lagunas legales que permiten desigualdades y crean distancias abismales entre las situaciones sociales, lejos de fortalecer los derechos humanos.
En conclusión, lamento la pérdida de un partido, que si bien no era la mejor opción, si se podría plantear como la más progresista, y que a mi juicio proponía algo importante: Reducir las políticas de violencia y alejarse, aunque paulatinamente, de los criterios hasta ahora utilizados que permiten el uso excesivo de la fuerza... derivado de esta segunda postura, el mejor ejemplo es Ciudad Juárez...
Pero lamento aún más que el partido que propone reformas tan descabelladas y fascistas como la pena de muerte se coloque como 4° fuerza nacional. Entonces hagamos la comparación, por un lado se pierde la opción "pacifista", y por otro lado el partido -no de los principales, cabe aclarar- que en principio estaría de acuerdo con regresar a medidas absolutistas, se ostenta hoy como un contrapeso en el Congreso...
martes, 7 de julio de 2009
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Paco,(ya pude comentar) hay muchos que preferiríamos dudar a volver a lo mismo, es triste que volvamos a lo de antes a lo que nos tenia jodidos pero no tanto. Así es México, y nosotros podemos cambiarlo con espacios como este.
ResponderEliminarMuchas Felicidades.
Cada vez escribes mejor.
Con jóvenes como tu, podremos empezar el cambio y creer en nuevas cosas.
Paquín, partidos chiquitos como el PSD, Convergencia, etc, únicamente implica tener una carga extra que el país no necesita. El Verde es una mofa apoyando el aborto y luchando contra los toros, y el PSD sólo se abrazó de propuestas que los demás veían (porque son) imposibles de alcanzar en este país. Deberíamos de tener sólo tres partidos: Izquierda (supuestamente el PRD), Derecha (el moribundo y tambaleante PAN) y Centro (el progresita PRI), muy gringo-bipartidista... Por cierto, es gobernado...
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